EL APOCALIPSIS Y LAS PROFECÍAS DEL FIN DEL MUNDO

MENSAJE A LA IGLESIA DE PÉRGAMO

INTERPRETACIÓN  CAPÍTULO II - VERSÍCULOS 12 - 17


“Escribe al ángel de la iglesia de Pérgamo: Así habla el que tiene la aguda espada de doble filo: Sé dónde vives, allí donde está el trono de Satanás. Pero firmemente te aferras a mi Nombre; no has renegado de mí, ni siquiera en los días en que fue muerto Antipas, mi fiel testigo, ahí donde vives, en esa tierra de Satanás. Es poco lo que tengo en contra tuya: toleras a los que tienen la doctrina de Balaam, el que enseñó a Balac la manera de hacer tropezar a los israelitas comiendo carnes sacrificadas a los ídolos, y se hicieron adúlteros. Así mismo soportas a los partidarios de la doctrina de los nicolaítas. Por eso arrepiéntete; si no, iré pronto a ti para combatir a esa gente con la espada que sale de mi boca. El que tenga oídos, que escuche este mensaje del Espíritu a las iglesias: Al vencedor le daré maná misterioso. Le daré también una piedra blanca que lleva gravado un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe”

Es una carta pastoral dirigida al Obispo de la Iglesia de Pérgamo, de parte de Jesucristo Nuestro Señor. Cristo se presenta a sí mismo, como el Verbo de Dios: “Escribe al ángel de la iglesia de Pérgamo: Así habla el que tiene la aguda espada de doble filo”. Cristo es el Verbo de Dios, como está escrito.

“En el principio era el Verbo, y frente a Dios era el Verbo, y el Verbo era Dios”
San Juan 1, 1

En esta carta, Cristo se presenta a sí mismo, como el Verbo de Dios. Cristo es el Verbo de Dios, Cristo es la Palabra de Dios. Al final de nuestra existencia, seremos juzgados por la Palabra de Dios. Todo juez solo puede dictar, uno de dos veredictos posibles: “Declarado Culpable” o “Declarado Inocente”. Igualmente, la Palabra de Dios es útil para: Dar salvación o dar condenación, porque, precisamente, seremos juzgados por la Palabra de Dios. Por eso, la Palabra de Dios es semejante a una “espada de doble filo”. En el Día del Juicio, la Palabra de Dios entrará, como espada de doble filo, al interior del alma de cada hombre y de cada mujer, que hayan existido, desde la aparición de la raza humana sobre la Tierra. Así será, porque así está escrito:


“Escribe al ángel de la iglesia de Pérgamo: Así habla el que tiene la aguda espada de doble filo:"


"En su mano derecha tiene siete estrellas, y de su boca sale una espada de doble y agudo filo. Su cara es como el sol cuando brilla con toda su fuerza"
Apocalipsis 1, 16


"Sale de su boca la espada afilada, con la cual herirá a las naciones, ya que las ha de gobernar con vara de hierro; él es el que en el lagar exprime el vino de la ardiente cólera de Dios, Señor del universo"
Apocalipsis 19, 15



“El que me desprecia y no hace caso de mi Palabra tiene quien lo juzgue y condene: será mi propia Palabra; ella lo juzgará el último día
San Juan 12, 48


"En efecto, la palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo. Penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, sondeando los huesos y los tuétanos para probar los deseos y los pensamientos más íntimos. Toda criatura es transparente ante ella; todo queda desnudo y al descubierto a los ojos de aquel a quien deberemos dar cuentas"
Carta a los Hebreos 4, 12 - 13

La ciudad de Pérgamo; hoy conocida como Bergama; es un antiquísima ciudad turca. Durante el siglo III a.C. llegó a ser la capital de uno de los más importantes imperios helénicos. La acrópolis, que se encuentra en la parte alta de la ciudad, aloja importantes monumentos antiguos, como: El altar a Zeus y a Atenas, el templo de Trajano, el santuario de Atenas Poliade, entre otros. Desde el año 133 a.C., Pérgamo fue la capital de la provincia romana de Asia, y desde el año 29 a.C. fue la primera ciudad en dedicarle un templo a Augusto y a Roma. Así, Pérgamo, en la época de Juan, era la capital del paganismo, centro de culto al emperador romano. Siendo el emperador una simple criatura, era inaceptable, para todo cristiano practicante, rendirle culto. Todo aquel que se cree Dios, se hace semejante a satanás, porque el mismo Luzbel quiso ser como Dios. Así, se explica la primera parte de este mensaje:

“Sé dónde vives, allí donde está el trono de Satanás”

La primitiva comunidad cristiana se resiste a esta realidad, y Cristo la felicita por esta oblación: “Pero firmemente te aferras a mi Nombre; no has renegado de mí”. Esta es la auténtica lucha espiritual del cristiano: “La negación de sí mismo”. En la Roma Imperial, en tiempos de San Juan, todo esclavo y ciudadano romano, tenían la obligación de rendir culto al emperador, so pena de muerte. Por tanto, siempre será motivo de profunda admiración: El heroísmo cristiano de la antigua comunidad cristiana de Pérgamo; y de todos los mártires, a través de la historia de la Iglesia, que han dado su vida, antes de renegar del Evangelio, de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Que seamos siempre capaces de vivir este heroísmo cristiano, como Cristo mismo, nos los enseña:

“Luego llamó no solamente a sus discípulos, sino a toda la gente, y les dijo: Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismotome su cruz y sígame. Pues quien quiera asegurar su vida la perderá; y quien sacrifique su vida por mí y por el Evangelio, se salvará”
San Marcos 8, 34 - 35

La Iglesia de Pérgamo, tiene el privilegio, de haber tenido entre sus miembros, al primer mártir de esta provincia, Antipas, del que aquí se habla: “ni siquiera en los días en que fue muerto Antipas, mi fiel testigo, ahí donde vives, en esa tierra de Satanás”. La valentía de Antipas, frente a la persecución romana, no impide que una corriente pagana penetre al interior de la Iglesia, mediante la secta de los “nicolaítas”; que aceptaban comer en los banquetes: Alimentos ofrecidos a los ídolos, con el peligro de volver al libertinaje sexual pagano. Por eso, el autor también escribe: “Es poco lo que tengo en contra tuya: toleras a los que tienen la doctrina de Balaam, el que enseñó a Balac la manera de hacer tropezar a los israelitas comiendo carnes sacrificadas a los ídolos, y se hicieron adúlteros. Así mismo soportas a los partidarios de la doctrina de los nicolaítas”. Según el sagrado libro de los Números: Balaam solicitó a Balac, Rey de Moab, que incitara a los israelitas a la idolatría, a través de las hijas de Moab. Para más detalles, se cita el texto completo del Antiguo Testamento:

“Israel se estableció en Setim, y los hombres fueron a divertirse con las moabitas. Ellas invitaron al pueblo a los banquetes sagrados de sus dioses; allí comió el pueblo y se postró ante sus dioses. Israel se prostituyó al Dios Baal Peor, por lo que Yahvé se enojó contra ellos y dijo a Moisés: ‘Reúne a los cabecillas y ahórcalos ante Yahvé, cara al sol, para alejar de ustedes el enojo de Yahvé’. Moisés, pues, dijo a los jefes de Israel: ‘Maten a todos los que se hayan unido a Baal Peor’”
Números 25, 1 - 5

La idolatría a falsos ídolos siempre ha existido, desde que existe el hombre. El antiguo pueblo romano se veía obligado a rendir culto al César, so pena de muerte. Hoy en día, y sin mayores presiones, existen cadenas internacionales de televisión completas, que le rinden culto a los famosos y a la inmoralidad sexual, como los canales: E! Entertainment Television y MTV. Los dueños, productores, directores, actores y presentadores de estas cadenas; y de todos los medios de comunicación hablados, escritos y audiovisuales; que hacen caer en pecado de escándalo al público, ya tienen quien los juzgue. Será la misma Palabra de Dios quien los juzgue, porque está escrito:

Si alguien hace tropezar y caer a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que le amarraran al cuello una gran piedra de moler y que lo hundieran en lo más hondo del mar ¡Ay del mundo que es causa de tantas caídas! Es necesario que se presenten estos escándalos, pero, ¡ay del que hace caer a los demás!”
San Mateo 18, 6 - 7

Nunca te detengas en ningún canal de televisión, cadena de radio, página web, artículo de revista o prensa, que te lleve a perder la Comunión y la Gracia. Aparta tus ojos y tus oídos de todo escándalo. Lucha contra la tentación todos los días de tu vida. Que no exista otro Dios para ti, más que tu mismo Creador: Yahvé; en el cual se reúnen el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Que tu veneración sea para María Santísima, tu Madre del Cielo. Jamás idolatres a una figura popular, sea actor, actriz, cantante, político, deportista, etc. Ningún mortal está por encima de Nuestro Señor Jesucristo, solo a Él adorarás, alabarás y rendirás culto. La Santísima Virgen María será el camino para llegar a Él, y Él será el camino, para llegar a tu Supremo Hacedor. Tampoco te arrodilles ante el placer, el sexo, o la pornografía. Recuerda que estás llamado a ser Templo del Espíritu Santo. Estamos en el deber de denunciar, la peor idolatría, de la historia de la humanidad: “La idolatría de los actuales medios de comunicación”. Cristo hoy, también te invita, a no ser indiferente:

“Es poco lo que tengo en contra tuya: toleras a los que tienen la doctrina de Balaam… Por eso arrepiéntete; si no, iré pronto a ti para combatir a esa gente con la espada que sale de mi boca”

La expresión: “El que tenga oídos, que escuche este mensaje del Espíritu a las iglesias: Al vencedor le daré maná misterioso”, se refiere, al cumplimiento de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Si cumples los mandamientos, prepárate a recibir, el maná misterioso; es decir: La Comunión Eucarística, el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Nuestro Señor, nos lo explica mejor:

“Yo soy el pan de vida. Vuestros antepasados, que comieron el maná en el desierto, murieron. Aquí tienen el pan que bajó del cielo para que lo coman y ya no mueran. Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y la daré para la vida del mundo”
San Juan 6, 48 - 51

En todos los sacramentos, recibimos el don del Espíritu Santo, para luchar contra las tentaciones del mundo, y ser vencedores en Cristo Jesús. Con el Espíritu Santo, nos convertimos en: Miembros de la Iglesia, y hombres nuevos, renovados espiritualmente. Jesús promete este regalo a su Iglesia, cuando escribe: “Le daré también una piedra blanca que lleva gravado un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe”. Este pasaje está relacionado, inevitablemente, con el siguiente fragmento del Evangelio:

Este es el Espíritu de la Verdad, que el mundo no puede recibir porque no lo ve, ni lo conoce. Pero ustedes saben que Él permanece con ustedes, y estará en ustedes”
San Juan 14, 17

Señor Padre Todo Poderoso y Eterno, permite la conversión de los pecadores de este mundo. Que cesen las idolatrías de este mundo pecador, que se olvidó de Ti, Supremo Hacedor de todo cuanto existe. Te lo pido por los méritos de la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, quien vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

PRÓLOGO

ANTECEDENTES HISTÓRICOS E INTERPRETACIÓN

CAPÍTULO I - Versículos Uno al Tres: COMIENZO DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO I - Versículos Cuatro al Ocho: SALUDO A LAS IGLESIAS DE ASIA

CAPÍTULO I - Versículos Nueve al Once: PRESENTACIÓN DE JUAN A LAS IGLESIAS

CAPÍTULO I - Versículos Doce al Veinte: VISIÓN DE JUAN DE JESUCRISTO GLORIOSO Y RESUCITADO

CAPÍTULO II - Versículos Uno al Siete: MENSAJE A LA IGLESIA DE ÉFESO

CAPÍTULO II - Versículos Ocho al Once: MENSAJE A LA IGLESIA DE ESMIRNA

CAPÍTULO II - Versículos Doce al Diez y siete: MENSAJE A LA IGLESIA DE PÉRGAMO

CAPÍTULO II - Versículos Diez y ocho al Veinte y nueve: MENSAJE A LA IGLESIA DE TIATIRA

CAPÍTULO III - Versículos Uno al Seis: MENSAJE A LA IGLESIA DE SARDES

CAPÍTULO III - Versículos Siete al Trece: MENSAJE A LA IGLESIA DE FILADELFIA

CAPÍTULO III - Versículos Catorce al Veinte y dos: MENSAJE A LA IGLESIA DE LAODICEA

CAPÍTULO IV: LA GLORIA DE DIOS PADRE TODO PODEROSO

CAPÍTULO V: LA ENTRADA DEL CORDERO A LA GLORIA DE DIOS

CAPÍTULO VI - Versículos Uno al Ocho: LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO VI - Versículos Nueve al Once: EL CLAMOR DE LOS SANTOS MÁRTIRES

CAPÍTULO VI - Versículos Doce al Diez y siete: EL DÍA DE LA IRA DE DIOS Y EL FIN DEL MUNDO

CAPÍTULO VII: LA MULTITUD DE LOS SALVADOS

CAPÍTULO VIII: EL TOQUE DE LAS CUATRO PRIMERAS TROMPETAS DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO IX: EL TOQUE DE LA QUINTA Y SEXTA TROMPETA DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO X: LA PROCLAMACIÓN DE LA SANTA PALABRA DE DIOS

CAPÍTULO XI - Versículos Uno al Catorce: LOS DOS TESTIGOS DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO XI - Versículos Quince al Diez y nueve: EL TOQUE DE LA SÉPTIMA TROMPETA DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO XII: LA MUJER Y EL DRAGÓN

CAPÍTULO XIII: LA BESTIA Y EL FALSO PROFETA

CAPÍTULO XIV: LOS CIENTO CUARENTA Y CUATRO MIL EN EL MONTE SIÓN

CAPÍTULO XV: LAS SIETE COPAS

CAPÍTULO XVI: LAS PROFECÍAS DE LAS SIETE COPAS DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO XVII: BABILONIA, LA GRAN PROSTITUTA

CAPÍTULO XVIII: LA CAÍDA DE LA GRAN BABILONIA

CAPÍTULO XIX: LOS CANTOS EN EL CIELO Y EL TRIUNFO DEL VERBO DE DIOS

CAPÍTULO XX: LOS MIL AÑOS Y EL ÚLTIMO JUICIO

CAPÍTULO XXI y CAPÍTULO XXII: LA NUEVA JERUSALÉN Y EL FINAL DEL APOCALIPSIS

LAS PROFECÍAS DEL FIN DEL MUNDO